Chapter 4 lov

Chapter 4 lov

Después de escuchar al imbécil de paciente me fui a mi habitación molesta con ganas de tomar mis cosas y dejarlo aquí solo con su amargura.

No pasan ni veinte minutos cuando Nía está tocando la puerta y dice

—Señorita Mérida, puedo pasar por favor.

Entorno mis ojos y respiro profundo para contenerme y no mandarla bien lejos. Pero me contengo por que ella no tiene la culpa y debe dar la cara por el estúpido de Thomas.

—Adelante—le indico de mala gana pues se a lo que viene, me encuentro sentada en la cama esperando a que pase.

Pasa y me mira como con vergüenza y me dice

—Señorita Mérida, disculpe a Thomas por el comportamiento de hace unos minutos

Arqueo una ceja y replicó

—Muy amable de tu parte, pero tú no debes disculparte pues tú no te portaste mal. Al contrario gracias por defenderme —Le digo y añado—Por otro lado es una lastima que tú tengas que andar por allí disculpándote por cosas que hace Thomas.

¡El No es un niño! —Replico

—Lo se Señorita, pero me siento mal cuando se comporta de esa manera. Y más aún si es con alguien que viene ayudarlo —Señala mientras se sienta en el borde de la cama.

Se siente apenada lo sé.

—¿Siempre ah sido tan patán? —pregunto

—No, después del accidente se amargo y se comporta de esta manera—Me comenta y añade—Si lo fueras conocido antes del accidente de seguro te abría coqueteado

Ese comentario nos hace sonreír a ambas.

—Es cierto lo que te digo, pues se muere por una mujer hermosa y usted lo es—Me comenta Nía.

Creo que lo dice para que baje mi enojo. Aunque lo logra le digo

—Primero deje de tratarme de usted, Dígame Mérida. No me gusta tanto formalismo y segundo la verdad no creo ser del tipo de Thomas.

Yo sé que soy bonita y tengo un buen cuerpo. Pero este hombre con sus millones seguro ha visto a miles de mujeres hermosas y yo le parecería simple. Pues no soy como una niña rica, no tengo mis uñas siempre arregladas, no tengo operación estéticas y no toda mi ropa es de diseñador.

Además creo que nunca me lo toparía pues no frecuentamos los mismos lugares. No gano lo suficiente como para ir a lugares exclusivo ni de renombre —Pienso mientras observo a Nía

—Creo que tendrás que ayudarme con Thomas, será difícil ganarme su confianza y que crea en que puede caminar— Le indico mientras me hago un moño en el cabello

—Tranquila, cuentas conmigo y si quieres me quedo contigo en las terapias—Me informa

Es buena la idea así ella puede domar al tigre pero debo ganar su confianza y lograr que se quede conmigo sin ningún problema—Pienso y le respondo

—Me gustaría, pero será hasta el momento en que gane su confianza. Pues en ocasiones necesitaré estar a solas con él—Replico

—No hay problema, bueno Mérida me retiró. ¿Mañana haremos otro intento?—Pregunta

—Si, esperemos que amanezca de mejor humor—Le digo sonriendo

Nía se retira y me quedo sola en mi habitación. Busco mi teléfono y le envío un correo a la vieja estirada, tenemos un conversación pendiente

Buenas tardes Señora Thompson, necesito hablar con usted y aclarar unas cosas. Atte Licencia Mérida.

Al leer mi correo seguro sabrá sobre que quiero hablar. ¡Es una mentirosa! —Pienso mientras me acuesto en la cama. Quiero aprovechar que estoy libre y ver si puedo hablar con Scarlett o Steven, los extraño.

Hola Scarlett ¿Puedo llamarlos? ¿Cómo están? ¿Qué hacen?

Le envío un mensaje, si responde que está en su hora de descanso podré realizar una vídeo llamada y contarles sobre el primer día con el patán.

Sueña mi teléfono es Scarlett y escribió

Mérida, llama estamos descansando.

—Que bueno —Pienso y les marco de inmediato

Marco y comienza a repicar.

—Hola Amiga—Dice Scarlett

—Bella ¿Cómo te va?—Pregunta Steven

—Hola, estoy bien chicos ¿Y ustedes?—Les pregunto a ambos y añado—Ya estoy instalada

—Ah que bien amiga—Comenta Scarlett y Steven réplica

—Quiero ver muéstrame

El es muy curioso, pero les mostrare.

Estoy en un buen lugar, me levanto y comienzo a mostrarles mi habitación

—Es enormes, mami vives como una reina—Afirme Steven

—Si, me encanta pero no estoy segura de durar mucho tiempo aquí—Replico al recordar al patán.

—¿Por qué? ¿Qué paso Mérida?—Pregunta Scarlett preocupada

—Dinos—Demanda Steven mientras cruza los brazos

—Pues, es un patán. Mi paciente es un estúpido, fui a verlo para presentarme y muy hijo de puta no me dejó ni hablar—Gruño

—Ah de ser un verdadero patán, porque despertó a la Mérida grosera— Réplica Scarlett refiriéndose a mi forma de hablar.

Soy muy tranquila y la verdad es muy raro escuchar que insultó o hablar despectivamente de una persona. Cuando lo hago es porque me hicieron hervir la sangre.

—Si, apenas entre a su habitación me miró y comenzó a preguntar quién era y que me largará de su cuarto—Les comento

—Hay mami, quizás cuando entraste y volteo lo hiciste recordar que tenía el pito muerto—Resopla Steven y añade—Yo haría lo mismo imagínate ver entrar a alguien sexy a tu cuarto y no poder cogértelo.

¡Es una tortura! —Dice Steven

Scarlett está riendo a carcajadas, a ellos les encantan mis aventuras. Pues me pasan unas cosas increíbles.

—Pero no es el caso, además yo no iba en son de hacerle bailes eróticos como terapia de reanimación de pitos—Comento

—¿ Mérida, pero lo viste? ¿Es guapo? —Pregunta Scarlett

—No lo sé, tiene la habitación en total oscuridad. Cuando entre el estaba en haciendo cosas en su portátil y cuando se percató de mi presencia comenzó a gritar. No lo pude detallar—Les indico

—Ojala y sea guapo amiga—Me dice Scarlett

Frunzo el seño y le pregunto

—¿Para que?— ellos no quieren entender que no vengo para tirarme a mi jefe. Me quieren meter a cualquiera por los ojos

—Mi alma, si te vas a calar a un estúpido amargado, que por lo menos este guapo. Para que al verlo te de ánimos de hacerle las terapias y revivirá ese muerto mami —Resopla Steven

—El tiene razón—Réplica Scarlett

Me tapo la cara con mis manos y niego con la cabeza.

—No me lo voy a tirar, vine a trabajar—Les indico

—Pues, déjame decirte que ese Thomas es un bombón, lo vi en unas fotos y es bellísimo. Yo si intentaría re vivirle al muerto ¡Me canso!— Steven habla y se saborea

¡Mierda! ¿De verdad será así de guapo?—Me pregunto, me dio curiosidad saberlo y es que Steven no se babea por cualquiera

—Pues no sé cómo es, cuando lo vea les juro que les digo—Les afirmó y me despido —Bueno chicos seguiré en contacto con ustedes, los quiero

—Chao amiga relajarte, disfruta, nos vemos luego—Se despiden Scarlett y Steven

Me quedo pensando en todas esas tonterías que hablamos y ahora me invade la curiosidad de ver a mi paciente.

Pero así sea bello sigue siendo un patán.

Pase el resto de la tarde leyendo una de mis novelas preferidas “Mi Única” luego de ver varios capítulos, busco mi teléfono para verificar si la señora estirada respondió.

Y nada, no respondió mi correo. Me levanto y salgo a ver qué hace Nía, es la única con la que puedo hablar.

Llegó la cocina y no la veo, busco por los alrededores y nada. Me dirijo al pasillo donde duerme el patán y veo la puerta entre abierta. Me acerco un poco y escuchó voces, quieras sea la Señora Thompson —Me digo

Continuo acercándome y no veo a nadie el cuarto pero escuchó que hablan así que entró. Al observar mejor divisó una puerta al fondo de la habitación, me acerco y escuchó a Nía y a Thomas. Miro para ver qué pasa y para mí sorpresa Nía está bañando a Thomas, bueno lo acompaña y escuchó que menciona mi nombre.

No puedo ver bien, solo veo a Nía sentada frente a un jacuzzi y de este solo veo la mitad. No logro verlo a el. Salgo del cuarto rápido pues no quiero que me encuentren allí de curiosa.

Camino a mi habitación y espero medio hora para salir de nuevo y buscar a Nía. Antes de salir mi teléfono suena al revisar es un mensaje con una fotografía.

¡Madre mía!

¿Este es Thomas?— Me pregunto asombrada.

Este hombre es guapísimo, en la foto tiene un traje negro muy Actualizado y hecho a la media. Una barba bien arreglada, como la de un príncipe Árabe. Ojos grises, cabello claro, alto, en forma.

De solo verlo me derrito. ¿Cómo Nía piensa que este bombón me iba a pretender? Está loca.

Debajo de la foto dice

Revívelo, te lo pido. Comete ese manjar mi amor.

Comienzo a sonreír y negar con la cabeza, ¿Pues como la novia lo dejo así? Después del accidente. ¡Es una tonta!

Pero bueno, dime estás personas viven de apariencia he imagino que no quieren que la vean con alguien así. A mí la verdad me parece cruel y hasta ya siento lastima por el.

Nía interrumpe mis pensamientos tocando la puerta del cuarto

—Mérida, la cena está lista. Puedes bajas—Comenta

—Esta bien—Le digo mientras me levanto de la cama.

Bajo con ella y le digo

—Hace rato baje y no te vi

—Estaba con Thomas, después del accidente lo ayudo a meterse al jacuzzi para tomar un baño

—Si, imagino que necesito ayuda para hacer varias cosas—Comento mientras caminamos a la cocina.

—Correcto y como no deja que más nadie lo ayude. Debo estar al pendiente, aproveché y le hablé de tí—Me informa y se le dibuja una pequeña sonrisa

Recuerdo que escuché mi nombre, pero tengo curiosidad de lo que hablaron

—¿Y sobré que hablaron? Si puedo saber—Replico

—Pues, le comenté que vienes ayudar y que hay posibilidades de que recupere su vida. Si el pone de su parte. Además le conté que eres hermosa, eso le dio curiosidad y te quiere ver.

¡Carajos! Pienso y replicó

—No creo ser su tipo, además vine con el propósito de ayudarlo a caminar. El es mi jefe y solo quiero hacer mi trabajo Nía.

—Bueno el se interesó. Además tu belleza es un extra para que el acepté pasar tiempo contigo. Se que vienes a trabajar y quiero que tengas éxito pues quiero ver a mi Thomas feliz.

Llegamos a la cocina y no sentamos a comer.

Me llama la atención que en el poco tiempo de hoy no he visto mucha gente en esta casa por tal razón pregunto

—¿Nía porque esta casa está tan sola? ¿Es decir no veo a mucha gente aquí, cómo la mantienes tan impecable?

—Las personas vienen en la mañana, el jardinero, el servicio y solo me quedo yo aquí. Solo porque Thomas esta aquí y no quiere que todos lo vean así.

Mmmmm es por él. Que fuerte saber que prefiere estar solo, siento que es una alma en apuros

—Mérida, en la mañana te espero para ir a la habitación de Thomas y comenzar de inmediato con las terapias—Me informa

Afirmó con la cabeza, mientras me preparo psicológicamente.

La alarma suena y me despierta de un espléndido descansar. Dormí como una reina, fácilmente me puedo acostumbrar a esta vida.

Me levanto sin muchas ganas y me doy un baño para despejar mi mente. Un baño de media hora pues mi cabello es rebelde y es mucho. Necesita un buen cuidado

Termino mi rutina de baño y me visto. Maquillaje y lista para este día, aunque estoy nerviosa debo confesar.

Sin las siete de la mañana, bajo y espero a Nía en la cocina. Ella ya tiene el desayuno listo

—Buenos días Nía—Le saludo

—Buenos días Mérida, toma asiento. El desayuno está listo—Me indica

Aunque no acostumbro a desayunar esta hora no despreciare su invitación. Además, necesito fuerzas.

Termino de desayunar y Nía me indica

—Le llevaré el desayuno a Thomas, tu vendrás conmigo—Comenta mientras toma la bandeja para desayuno.

La acompaño y me da unos nervios. Llegamos a su puerta y Nía me dice

—Espera aquí, yo te aviso para que pases

Que estrés nunca había trabajado con tanto protocolo. ¡Se cree un Rey o el Papa!

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