Hace cinco años, nos graduamos de la secundaria.
Ovidio Mancha, Noelia Brazil y yo crecimos juntos.
Los tres asistimos a la misma primaria, secundaria y preparatoria.
En segundo año de preparatoria, Ovidio y Noelia comenzaron a salir.
Aunque sentí un toque de amargura en mi corazón, los felicité con una sonrisa sincera.
Llevaba nueve años enamorada de Ovidio, pero nadie sabía ese secreto.
Fue el primer día para completar las solicitudes de ingreso a la universidad.
Discutieron acaloradamente sobre a qué universidad aplicar, ya que no estaban de acuerdo.
Esa noche, recibí una llamada de Ovidio.
Debía haber bebido demasiado, y dijo:
—Noelia, está bien, te dejaré ir a Valencia....