Después de una jornada larga laboral, cerró la oficina y se dirigió al estacionamiento subterráneo de la compañía. Abordó su deportivo y se marchó al piso, sin embargo, antes de llegar a su destino se le ocurrió pasar por la pastelería. No era un tipo amante de los dulces o postres pero lo hacía por Victoria. Ya sabía lo mucho que le gustaban esas cosas y una parte de él que no podría comprender, lo impulsó a aparcar cerca de ese local y adentrarse como otro persona normal más al local para hacer la compra.
No entendía por qué motivo las personas de allí dentro se le quedaba mirando de...