—Tardará lo que deba tardar, además estás hermosa y saldrás en una revista conmigo, deberías de sentirte satisfecha al fin al cabo es un privilegio.
—Te equivocas, esto solo se asemeja a una terrible pesadilla y no hay otra forma de describirlo o nombre para ello —escupió —. ¿Cuándo van a llegar tus padres?
Ya había pasado bastante tiempo desde que llegaron al lugar donde se estaba llevando a cabo la fiesta de compromiso y aún nada que llegaban los progenitores de el árabe. La espera la estaba matando y ella no era muy impaciente que digamos. Aún así mantenía la calma, eso trataba de hacer.
—Debían estar aquí hace...