Aunque tocaron a la puerta una y otra vez la muchacha hizo oídos sordos y continúa mirándose en el espejo pero ahora solo veía las facciones de su rostro se había decidido por un maquillaje al natural, sinceramente se veía triste y derrotada, ¿Por qué había llegado a ese punto? Estaba en una posición bastante contradictoria puesto que al pasar los días de pronto se sentía atrás y luego un paso al frente, como si la comodidad estuviera de su lado y luego solo quedara insatisfacción.
—Victoria, espero que estés lista tenemos que salir en menos de cinco minutos y si no estás preparada, date prisa, por favor —le pidió...