Fernando estaba completamente atorado con el nudo que tenía en su garganta producto del dolor por el desamor de Amelia, sin embargo, era consciente de que su mundo seguía y había cosas por las que debía luchar en ese momento, se prepararía para la junta extraordinaria del otro día, tenía que responder y actuar como el CEO de su empresa, aunque descuidó todo por lo que aconteció en los últimos días, debía estar al pendiente.
Esa noche le costó demasiado conciliar el sueño, y al otro día estaba fatal, su rostro estaba colmado de dos ojeras gigantes, su cabello un poco despeinado y toda la carga de una mala situación...