Amelia conservó cada palabra que leyó en aquel sobre que le dejo Elise, cada cosa dejo marcado su interior, y aunque estaba deseosa por decirle a Fernando toda la verdad acerca de quién era su madre, no sabía si él realmente era de confianza y aceptaría la realidad.
Apenas llegó al hospital, su corazón se quiso salir de su pecho, llevaba varios días sin ver a su pequeño despierto y lo único que anhelaba en ese momento, era hablar con él, decirle cuanta falta le hizo y abrazarlo fuerte a su lecho, aunque caminaba despacio por el fuerte trajín de las muletas, la ansiedad por llegar a la habitación de...