Este hombre cuando quiere puede ser un bastardo y justo ahora lo está siendo, humedezco mis labios pero no soy capaz de articular ningún sonido, no sé qué decirle, solo siento como mi cuerpo reacciona a él, a su presencia a la forma en que está mirándome, a como está devorando mi cuerpo con sus ojos.
— Ese vestido es una puta tortura Elizabeth — murmura irguiendo su cuerpo y acomodando su saco, da un paso en mi dirección y no reacciono.
Simplemente no puedo moverme, la verdad no quiero hacerlo, quiero que se acerque a mí y me tome como lo hizo en la suite hace unos días.
—...