A los pocos minutos una mujer de elevada edad, llega junto a un grupo de chicas y dejan un plato frente a mi y reorganizan con rapidez la mesa, dejándome bastante impresionada. Mientras Ainara conversa animadamente sobre sus trabajos en Londres.
Escucho con atención su platica animada, con Ajax y su madre, hasta que la voz ronca y baja del magnate me hace mirarlo.
— voy agradecerte que nada de lo que veas u oigas aquí lo publiques — su ronca y sexy voz hace que mi cuerpo se estremezca.
Mi corazón late con fuerza y por alguna extra;a razón recuerdo el sue;o de la noche anterior, al hombre enmascarado...