Punto de vista de Mateo
La observé salir por la puerta, podía sentir su dolor. Todo lo que tenía que hacer era esperar, con el tiempo la angustia se habría aliviado, pero en lugar de eso, lo aceptó. No podía creer lo que acababa de salir de sus bocas. Me dejaron atrapado en medio, si tan solo él la hubiera marcado, no habría podido rechazarla. Sus sentimientos estaban hechos trizas, sinceramente no esperaba que ella lo aceptara. Podía escuchar a Titus aullando en su cabeza.
Ambos llenos de angustia, y yo podía sentir a los dos, quedándome atado a ambos. A una la esperé durante once años, a la otra...