Punto de vista de Ariadna
Algo no estaba bien. Después de hablar con mi hermana, la preocupación me carcomía por dentro. Ella siempre había sufrido de depresión desde que la encontraron. Al hablar con ella por teléfono, su estado mental estaba en declive. Nunca fue de las que hablaban de sí misma, callada por naturaleza, y eso me inquietaba. Saber que estaba prácticamente a su merced, a pesar de lo que era y quién era, me hacía sentir impotente.
Lina siempre había tenido problemas con su identidad, aunque nunca lo admitiera. Sabía que de muchas maneras siempre la había eclipsado. Mis padres, aunque no lo hicieran con mala intención, prestaban...