Punto de Vista de Lilia
—¿Qué estás haciendo, Damián? —pregunté, mi voz temblorosa mientras sentía sus manos moverse por mis caderas, bajando lentamente hasta mi abdomen y luego deslizándose entre mis piernas.
—Tocando lo que es mío. —susurró cerca de mi oído, justo antes de sentir cómo chupaba la piel de mi cuello. Sus dedos acariciaban mi entrepierna, haciéndome estremecer mientras me acercaba más a él. Su respiración cálida en mi cuello, su otra mano moviéndose hacia mi pecho, acariciando y enrollando mi pezón entre sus dedos. No pude evitar inclinarme hacia atrás contra él, mi cabeza cayendo sobre su hombro.
Selena comenzó a ronronear fuertemente en mi mente, su...