—Ve a ayudar a tu hermano a controlar a esos niños —le dice Ariadnal a Tyson, dándole un pequeño empujón con el pie.
—¡Mamá! —gruñe Tyson.
—No, ve a tomar un poco de sol en esa cabeza, no deberías haberle robado la botella a tu hermana anoche.
—No fui yo, fue Ace.
—No te detuvo para beberla, ¿verdad? —le responde ella, y Tyson se da la vuelta, acostándose de lado. Su cabello ya está empezando a crecer de nuevo, pero muy lentamente.
—Está bien, ah, y Ace vomitó por todo el baño —comenta Tyson.
—Bueno, cuando termines aquí, los dos pueden ir a limpiarlo —dice Ariadnal.
—Yo no lo hice...