Gruñí y su agarre se aflojó, pero no me soltó.
—¿Qué está pasando? —exigí saber. Amanda avanzó y se presionó contra mi piel.
—No puedo decirte —respondió Ryker.
—Entonces, le preguntaré a Tim —le dije, y las manos de Drake se apretaron más en mis brazos.
—Suelta o perderás las manos —le advertí, mirando por encima del hombro. Él no me soltó, y gruñí, a punto de girarme cuando Ryker habló.
—Creemos que Lucy está viva —dijo, haciendo que mi cabeza se girara bruscamente hacia él.
—¿Qué? —balbuceé, y él no dijo nada. Di un paso hacia atrás.
—No quería darte falsas esperanzas en caso de que no estuviera viva...