Punto de vista de Ariadna
Me giré hacia mi costado.
—Necesito averiguar si realmente es mi padre —dije mientras me levantaba. Raúl se giró para mirarme.
—Está bien, pero voy contigo.
Miré por encima de mi hombro y asentí. Raúl saltó de la cama y empezó a ponerse un par de jeans. Yo agarré mis jeans y un sujetador antes de buscar una camiseta blanca. Cuando no encontré un suéter, tomé una de las camisas de franela de Raúl y subí las mangas hasta los codos. Podía oler el perfume de su aftershave aún en la tela. Cuando terminé, agarré mis zapatillas deportivas y seguí a Raúl, que ya me...