Punto de vista de Mateo
Ariadnal realmente me estaba sacando de quicio, siempre tenía que ser grosera y sentir que todo le debía. Nunca había conocido a alguien tan exasperante. Lo peor de todo es que no podía hacer nada al respecto porque era la hermana de Lina. Si le decía que se fuera, la molestaría a ella.
—Solo ven a duchar contigo, deja que Lina se ocupe de su hermana —dice Draco, tomándome del brazo y arrastrándome hacia las escaleras.
—Es una perra, no la soporto —le digo.
—No hay mucho que podamos hacer al respecto —responde, abriendo la puerta del baño.
—¿Desde cuándo quieres ducharte conmigo sin Lina?...