Una historia de Alicia.
— ¿Estás nervioso? — le pregunté.
— Es que es mi primera vez.
— Que lindo, no me digas que yo te robaré la inocencia, en ese caso te voy a enseñar lo que es sentir placer y complacer a una mujer.
Lo pare frente a la cama, le empecé a quitar los pantalones, pero aún le dejé el boxer.
— Dime ¿Tienes novia?
— No, hay alguien que me gusta, pero no sé lo he dicho.
— Bueno te diré algo, si siempre estás con la timidez de ahorita, se te irán las oportunidades, sino te hubiera dado el empujó de ahorita, te hubieras perdido...