Llegó la noche, ya estaba lista cuando en eso entra al hotel un sujeto todo raro.
— ¿Tu eres Lucy?
—Si, soy yo.
—Vamos, el jefe te está esperando.
Cuando salí mi sorpresa era que ví el mismo auto viejo, significa que este cliente fue el que no se dejó ver.
Igual que la última vez me llevo a un sitio y luego entro a un callejón.
—Ya sabes que hacer.
—Lo se.
Entre a la camioneta y ahí estaba mi cliente.
—Hola Lucy
—Hola, mucho gusto en conocerlo.
El auto arrancó, el solo me quedaba viendo, llegamos a un restaurante, bastante elegante, tenía reservado una mesa privada.
—Tu eres...