Victoria se encontraba durmiendo profundamente como una pequeña cachorrita se veía tan linda, Leo no sabía como esque se había quedado en su recámara, y como esque nadie la había estado buscando, ni una llamada ni nada todo era muy raro, Leo miró a su pequeña omega quien se encontraba entrelazada entre las sábanas, se veia hermosa durmiendo, Tanner no la quería despertar.
—¡Joder! ¿porque acepte regresar? hay muchas formas de hacer mi puta veng...—Leo susurró bajo, no quería que Victoria se despertara y menos que lo escuchara sino todo sus planes se irian a la basura. El alfa se percato que la omega estuviera durmiendo, pero entonces la rubia...