Al salir del hospital, Fernando guio a Camila hasta su auto. Tenían que admitirlo, la noticia de que sus bebés podrían estar en peligro era mucho más aterradora que saber que iban a hacer padres de nuevo. Todo estaba dando un giro inesperado en ese punto de su vida, nunca imagino que esto les volvería a pasar, a ella, y con una relación para nada estable.
—¿Cómo se lo diremos a los niños? —De pronto Camila pensó en la posibilidad de que a sus hijos no les agradara la noticia. Aún estaban pequeños. Se preocupaba por Sofia, ya que toda su rebeldía venía por su separación y ahora al saber...