Victoria vio como este estaba apunto de salir por la puerta corriendo hacia ella, la rubia se lanzo entre sus brazos de Leo, él pelinegro tomo su cintura y esta envolvió sus manos al rededor de las cadera del alfa, el pelinegro estaba más que sorprendido he incrédulo ante su acción Leo tenía miedo de perder a Victoria.
-No te dejaré ir, no de nuevo. -tomo su rostro entre sus manos sin pensarlo dos veces Junto sus labios en uno beso desesperado-. ¡¿Cómo puedes volverme tan loco con un solo beso tuyo?! -Exclamó el alfa.
La tentación de ser uno solo era abrumadora, entregarse a la persona que más amas...