Capítulo 16 ¡Eso fue más de un toque de color!
Un día las niñas estaban en sus mesas de trabajo haciendo la tarea y entro Andrea, su abuela, al entrar ella lo primero que observo fue un cuadro en medio de sus camas con un gran sol. No solo era un cuadro, era un absurdo derroche de color amarillo. Al preguntarles por ese cuadro, las niñas la distrajeron preguntándole — ¿Te gusta? ¿Verdad que es lindo?
Andrea no respondió, solo les dijo— Es solo un derroche vulgar de color amarillo y se fue.
Ambas gemelas no podían decir que había sido su niñera la que lo había puesto allí, no...