Capitulo 4 Mi primer día de trabajo
El día de ayer firme el contrato de trabajo y el documento donde me comprometía a no tomar fotos, videos, no dar detalles a periodistas o amigos acerca de nada de lo que pasaba en esta residencia de lo contrario podían demandarme y perder hasta los zapatos.
El documento no dejaba nada fuera de lugar, un abogado de la empresa me explico que podían demandar hasta el orfanato, por exagerar, se me advertía que bajo ningún concepto podía grabar nada que sea de la intimidad de la casa y las niñas.
En fin el control es fuerte, así que me dije ¡Cuidado Fiorella! esto es más delicado de lo que parece y después de firmar cada copia de ese dichoso documento, me arrepentí muchísimo, no me fui corriendo por que recordaba a esos lindas querubines, hermosas. Este señor cree que sus hijas han asustado a las niñeras, y está equivocado, es él y ese poco de papeles, abogados, y su fría secretaria aterroriza a todo el mundo.
En fin ya tengo todo preparado y ya llego el automóvil, Amanda paso toda la noche tratando de sacarme algo, pero le explique que firme un documento, no puedo hablar nada de esa casa ni de esa familia, ni siquiera lo que como allí, le ayudare a pagar la mensualidad para tener un sitio al cual llegar una vez me corran o en mi día libre, el cual no recuerdo cual fue, porque sospecho que no durare.
Antes de irme llame a Sor Guillermina Rossi (llevo su apellido legalmente)
— Hola Sor
—Hija como estas, me tenías abandonada
—Es que estado ocupadísima, hoy comienzo el empleo como tutora de dos niñas gemelas
—Si recibí una llamada y una visita de un investigador, pregunta por ti. Me asuste, no sabía de ese empleo ¿Es algo estable? Creo que eso no era lo que querías
Es lo que salió Sor Guillermina, hasta tanto encuentre otro trabajo con un horario que me permita escribir
—Haz las cosas bien allí, cuida a esas niñas, Dios sabe porque hace las cosas y seguramente allí es donde se te necesita en estos momentos
—Lo hare, seré una digna alumna suya, ya vera
—Hazme sentir orgullosa hija, ya lo haces, pero haz un buen trabajo, Dios te bendiga
—Amen Sor, lo prometo hare bien las cosas, me tengo que ir llegaron a buscarme, saludos a todas
—Cuídate hija, hasta pronto
—Listo, nuevo empleo temporal allí voy
….
La residencia de mi jefe es impresionante, solo eso impresionante, porque es fea, todo es tan austero, hay personas que dirán que es elegante, pero ni el orfanato era así de triste. Se veían muebles que parecían que nadie se sentaba en ellos, todo es de color blanco o gris ¿Quién decoro esta casa?
Había cuadro bonitos, pero no paisajes solo figuras extrañas, es impresionante como una casa tan grande pueda ser aburrida y unas personas de tanto dinero no puedan darle color a sus vidas.
Buenos días Señorita, soy el ama de llaves a su servicio
Me volteo y observo a una mujer creo que en sus treinta años, muy atractiva y un poco estirada.
Buenos días, soy Fiorella Rossi, tutora de las niñas
—Lo sé, la esperábamos, soy la señorita Montiel, el ama de llaves, sígame para mostrarle su habitación, las niñas están en el colegio, aproveche este tiempo para ambientarse y ordenar sus cosas, ella vendrán a eso de la 1pm le toca ir con el chofer a recogerlas.
—Está bien
—Así que la sigo, y me va dando instrucciones, hora de desayuno, hora de almuerzo, hora de cena, como vestirme para cada comida, a que lugares puedo entrar y cuáles no, y me dijo:
—Bajo ningún concepto entre al despacho del Señor, no le gusta
— ¿Y si está allí y necesito decirle algo de las niñas?
—Me lo dirá a mí y yo le anuncio, el Señor trabaja en casa algunas veces en las tardes y necesita mucha concentración
—Bueno, está bien— de esa forma nuestra relación laboral será un poco rara
Esta mujer me mira de una forma muy fría y estirada como todo aquí. La sigo y me muestra donde voy a dormir, la tristeza de esta casa es un poco parecida a la del orfanato, con todo y que allí, las monjitas hacen muchas cosas para que tengamos lo básico, ropa, medicinas, comida, hay que estar en silencio todo el día.
Las bromas estaban prohibidas, a menos que estuviéramos en el patio de juego, había hora para dormir, hora para el baño, hora para todo, así que era muy parecido. Y comprendo porque, es muy difícil trabajar con cientos de niños si no se establece una disciplina.
—Ordene sus cosas y conozca el lugar, ya lo sabe a la 1pm debe ir por las niñas, en las mañanas acompañarlas, ellas se van a eso de las 7.30 am
—Entiendo muchas gracias
La mujer se va y observo mi habitación, no supe donde duermen las niñas, lo sabré después, deshago mis maletas y coloco mis pocas prendas de vestir en el closet. No tengo muchas cosas, pero lo que tengo es muy preciado, incluso un crucifijo, regalo de cumpleaños de Sor Guillermina, me lo dio antes de salir del orfanato a ser independiente, como ella lo llama.
Al terminar, salgo de la habitación y recorro el lugar, no me atrevo a abrir puertas por si son del despacho del gran jefe, ya le preguntare a alguien, me dirijo hacia afuera y al caminar un poco veo un gran jardín, está bien cuidado, hay muchas flores y espacio para dar grandes paseos, allí caminare con las gemelas.
Me siento un rato en un pequeño banco, hay varios a cada lado de las aceras, y respiro el aire puro. ¿Cómo llegue aquí? Bueno solo Dios lo sabe, pero hare sentir orgullosa a Sor Guillermina, la única madre que conozco.
Así, sin nada que hacer llega la hora de ir a buscar a mis alumnas, en realidad nadie me ha concretado que debo hacer con ellos, imagino que sus tareas, cuidarlas hasta que se duerman y estar pendiente de ellas.
El chofer tampoco habla mucho, solo se presentó como Roger y me dijo que era el momento de buscar a las niñas, así que me siento en el vehículo y allá vamos.
Cuando llego no veo a las gemelas en la puerta, el chofer me dice que están adentro, debo preguntar al personal de guardia por ellas y presentarme, ya el gran jefe debe haber dicho mi nombre allí, no obstante hay una complicación, que me explican en cuanto me presento.
— ¿Como dice? ¿Mariana y Alexandra D Luca están en la oficina de la dirección?
—Si señorita
— ¿Y porque?
—Se lo explicaran allá, venga conmigo
La sigo por un gran pasillo, es correcto es una escuela de lujo, donde estudian niños afortunados de familias con dinero. El camino es un poco largo y llegamos a la dirección, en unas sillas veo a mis gemelas, las miro y aunque Mariana está muy segura, Alexandra no se ve tan segura, también me parece que Mariana esta algo asustada.
—Buenas tardes niñas ¿Qué sucede?
—Hubo un inconveniente—me dice Mariana
— ¿Eso qué significa?
—El libro de texto de nuestra maestra apareció todo rayado en el recreo y un niño nos acusó, dice que nos vio hacerlo.
— ¿Que niño es ese?
—El mismo que por accidente se mojó con nuestros jugos
—De verdad las vio el, es decir ¿ustedes hicieron eso?
—No lo hicimos, pero él siempre se mete con nosotras, más bien con Alexandra
—Es cierto eso Alexandra
—Me dice tonta y estúpida, retrasada
—Porque dice eso Alexandra
—Porque lo soy y todos los niños se ríen de mi
—Escúchame bien, tú no eres nada de eso
—Señorita Rossi, puede pasar la directora hablara con usted y las niñas
—Muy bien, gracias —entramos y tomo de la mano a las niñas, así les trasmito tranquilidad, no están solas, yo estoy de parte de ellas. Mis años en el orfanato me prepararon para solucionar este enredo, Sor era autoritaria pero justa
Pasamos al interior de la oficina, es muy elegante y en el centro se encuentra una mujer como de 40 años que se ve rígida, así que me presento
—Buenos días soy Fiorella Rossi, cuidadora de las niñas De Luca
—Mucho gusto Señorita,
—Me informa por favor que ha pasado
Con mucho gusto, lamentablemente hoy ha sucedido algo desagradable, a la maestra después del recreo le apareció rayado el libro de texto y un niño señala que vio a las niñas haciéndolo
—Donde esta ese niño
—Ya se ha marchado, él se lo dijo a su maestra en su momento
—Y que pruebas hay de que eso lo hicieron mis niñas, porque están aquí después de su hora de salida del colegio, aunque imagino están aquí desde el recreo
—Por supuesto, para nosotros la disciplina es lo principal, y enseguida llamamos al papa de las niñas pero no ha llegado
—Entiendo, que edad tienen el niño que las acusa
—La misma edad de ellas, es de su mismo salón
— ¿Y la palabra de un niño de 8 años es suficiente prueba, para acusar a mis niñas?
—Entienda que estamos averiguando y esperando al papa de las niñas para aclarar esto
Por supuesto, tengo entendido que es el mismo niño con el que tuvieron el incidente con la bebida, en días pasados
—Pues si es el, es un niño muy disciplinado
— ¿Y mis niñas no son disciplinadas?
—Hemos confrontado muchos incidentes con ellas y otros niños
— ¿Otros niños, o ese niño en especial?
—En su mayoría los incidentes son con este niño
—Y no pudo ser que él las acuse sin tener evidencia contra ella, es decir por venganza
—No lo creo como le digo es un niño muy responsable
—Entonces sin duda algunas ya usted piensa que son mis niñas las responsable
La Directora me mira fijamente, no debería hacer esto delante de las niñas, pero si no es así no sé cuándo se hará y esto hay que aclararlo, también veo a Mariana y Alexandra que me miran fijamente, pero continúo porque quiero llegar al fondo de esto
— ¿Tienen cámara de vigilancia en el salón?
—No—me dice la directora
—Entonces no comprendo cómo le basta la palabra de un niño que ha tenido un problema con mis niñas, y se les acusa sin tener más pruebas.
—Entiéndame
—Yo la entiendo, pero entiéndame usted también, ve algo de lógica en todo esto, pienso que si no hay alguna otra prueba deje ir a mis niñas, y a ellas me han dicho que no lo hicieron y les creo, hasta que la evidencia demuestre lo contrario y le recuerdo que solo tienen 8 años.
— ¿Podría hablar con usted a solas? Niñas esperen afuera por favor
—Está bien—dijeron ambas niñas y salieron y cerraron la puerta
—Cómo se atreve Señorita, usted que no es más que una empleada a menospreciar mi autoridad en el Colegio
—No menosprecio su autoridad, solo le pido más evidencia que mis niñas hicieron eso y de paso preguntarle porque han estado tanto tiempo aquí, cuando es su hora de almuerzo
—Las niñas tienen un historial de indisciplina
—Y alguien se ha ocupado de hablar con ellas y preguntarles si hicieron eso de los que se le acusan
—Se ha llamado al Señor De Luca y se le ha informado de todo, somos un colegio respetable Señorita
En ese momento escucho abrirse la puerta y la secretaria informa que ha llegado el Señor De Luca
— ¿Que sucede Señora Directora?
—Buen día Señor De Luca, le estoy informando a su empleada, sobre lo sucedido hoy con la niñas
— ¿Que hicieron hoy?
— le decía a la señorita que hoy ha sucedido algo desagradable, a la maestra después del recreo le apareció rayado el libro de texto y un niño señala que vio a las niñas haciéndolo
— ¿Cómo es posible? — dice de Lucas ya enfadado
— No hay prueba de eso, solo el niño que dice que las vio, que da la casualidad es el mismo con el que tuvieron el incidente de las bebidas
— ¿Como?
— La directora no tiene más prueba solo la acusación del compañero de clases de las gemelas
— Es cierto eso, Señora Directora
— Por supuesto teníamos que investigar, ante la acusación del niño
— Ellas dicen que no lo hicieron y les creo—les dice Fiorella
— No tiene otras pruebas, un adulto las vio, tienen un video o algo más—pregunta el Señor D Luca
— No señor, solo la acusación del niño
— Del niño de 8 años, ¿está oyendo eso que dice, no le suena ridículo?
A estas alturas ya la Directora tiene la cara roja y nos mira con rabia—este es un colegio de prestigio aquí averiguamos toda indisciplina y había que conversar con las niñas
— Se da cuenta que cada vez que un niño tenga problemas con otros las acusaran de algo y listo, y a causa de eso, las niñas han estado aquí desde el receso y no me las entregaron a la hora de salida
— Por averiguación
— Nos retiramos Directora, espero que para la próxima averigüe bien las cosas—le dice De Luca.
El día de ayer firme el contrato de trabajo y el documento donde me comprometía a no tomar fotos, videos, no dar detalles a periodistas o amigos acerca de nada de lo que pasaba en esta residencia de lo contrario podían demandarme y perder hasta los zapatos.
El documento no dejaba nada fuera de lugar, un abogado de la empresa me explico que podían demandar hasta el orfanato, por exagerar, se me advertía que bajo ningún concepto podía grabar nada que sea de la intimidad de la casa y las niñas.
En fin el control era fuerte, así que me dije ¡Cuidado Fiorella! esto es más delicado de lo que parece y después de firmar cada copia de ese dichoso documento, me arrepentí muchísimo, no me fui corriendo por que recordaba a esos lindos querubines, hermosas. Este señor cree que sus hijas han asustado a las niñeras, y está equivocado, es él y ese poco de papeles, abogados, y su fría secretaria aterroriza a todo el mundo.
En fin ya tengo todo preparado y ya llego el automóvil, Amanda paso toda la noche tratando de sacarme algo, pero le explique que firme un documento, no puedo hablar nada de esa casa ni de esa familia, ni siquiera lo que como allí, le ayudare a pagar la mensualidad para tener un sitio al cual llegar una vez me corran o en mi día libre, el cual no recuerdo cual fue, porque sospecho que no durare.
Antes de irme llame a Sor Guillermina Rossi (llevo su apellido legalmente) — Hola Sor
—Hija como estas, me tenías abandonada
—Es que estado ocupadísima, hoy comienzo el empleo como tutora de dos niñas gemelas
—Si recibí una llamada y una visita de un investigador, pregunta por ti. Me asuste, no sabía de ese empleo ¿Es algo estable? Creo que eso no era lo que querías
Es lo que salió Sor Guillermina, hasta tanto encuentre otro trabajo con un horario que me permita escribir
—Haz las cosas bien allí, cuida a esas niñas, Dios sabe porque hace las cosas y seguramente allí es donde se te necesita en estos momentos
—Lo hare, seré una digna alumna suya, ya vera
—Hazme sentir orgullosa hija, ya lo haces, pero haz un buen trabajo, Dios te bendiga
—Amen Sor, lo prometo hare bien las cosas, me tengo que ir llegaron a buscarme, saludos a todas
—Cuídate hija, hasta pronto
—Listo, nuevo empleo temporal allí voy
….
La residencia de mi jefe es impresionante, solo eso impresionante, porque es fea, todo es tan austero, hay personas que dirán que es elegante, pero ni el orfanato era así de triste. Se veían muebles que parecían que nadie se sentaba en ellos, todo es de color blanco o gris ¿Quién decoro esta casa?
Había cuadro bonitos, pero no paisajes solo figuras extrañas, es impresionante como una casa tan grande pueda ser aburrida y unas personas de tanto dinero no puedan darle color a sus vidas.
Buenos días Señorita, soy el ama de llaves a su servicio
Me volteo y observo a una mujer creo que en sus treinta años, muy atractiva y un poco estirada.
Buenos días, soy Fiorella Rossi, tutora de las niñas
—Lo sé, la esperábamos, soy la señorita Montiel, el ama de llaves, sígame para mostrarle su habitación, las niñas están en el colegio, aproveche este tiempo para ambientarse y ordenar sus cosas, ella vendrán a eso de la 1pm le toca ir con el chofer a recogerlas.
—Está bien
—Así que la sigo, y me va dando instrucciones, hora de desayuno, hora de almuerzo, hora de cena, como vestirme para cada comida, a que lugares puedo entrar y cuáles no, y me dijo:
—Bajo ningún concepto entre al despacho del Señor, no le gusta
— ¿Y si está allí y necesito decirle algo de las niñas?
—Me lo dirá a mí y yo le anuncio, el Señor trabaja en casa algunas veces en las tardes y necesita mucha concentración
—Bueno, está bien— de esa forma nuestra relación laboral será un poco rara
Esta mujer me mira de una forma muy fría y estirada como todo aquí. La sigo y me muestra donde voy a dormir, la tristeza de esta casa es un poco parecida a la del orfanato, con todo y que allí, las monjitas hacen muchas cosas para que tengamos lo básico, ropa, medicinas, comida, hay que estar en silencio todo el día.
Las bromas estaban prohibidas, a menos que estuviéramos en el patio de juego, había hora para dormir, hora para el baño, hora para todo, así que era muy parecido. Y comprendo porque, es muy difícil trabajar con cientos de niños si no se establece una disciplina.
—Ordene sus cosas y conozca el lugar, ya lo sabe a la 1pm debe ir por las niñas, en las mañanas acompañarlas, ellas se van a eso de las 7.30 am
—Entiendo muchas gracias
La mujer se va y observo mi habitación, no supe donde duermen las niñas, lo sabré después, deshago mis maletas y coloco mis pocas prendas de vestir en el closet. No tengo muchas cosas, pero lo que tengo es muy preciado, incluso un crucifijo, regalo de cumpleaños de Sor Guillermina, me lo dio antes de salir del orfanato a ser independiente, como ella lo llama.
Al terminar, salgo de la habitación y recorro el lugar, no me atrevo a abrir puertas por si son del despacho del gran jefe, ya le preguntare a alguien, me dirijo hacia afuera y al caminar un poco veo un gran jardín, está bien cuidado, hay muchas flores y espacio para dar grandes paseos, allí caminare con las gemelas.
Me siento un rato en un pequeño banco, hay varios a cada lado de las aceras, y respiro el aire puro. ¿Cómo llegue aquí? Bueno solo Dios lo sabe, pero hare sentir orgullosa a Sor Guillermina, la única madre que conozco.
Así, sin nada que hacer llega la hora de ir a buscar a mis alumnas, en realidad nadie me ha concretado que debo hacer con ellos, imagino que sus tareas, cuidarlas hasta que se duerman y estar pendiente de ellas.
El chofer tampoco habla mucho, solo se presentó como Roger y me dijo que era el momento de buscar a las niñas, así que me siento en el vehículo y allá vamos.
Cuando llego no veo a las gemelas en la puerta, el chofer me dice que están adentro, debo preguntar al personal de guardia por ellas y presentarme, ya el gran jefe debe haber dicho mi nombre allí, no obstante hay una complicación, que me explican en cuanto me presento.
— ¿Como dice? ¿Mariana y Alexandra D Luca están en la oficina de la dirección?
—Si señorita
— ¿Y porque?
—Se lo explicaran allá, venga conmigo
La sigo por un gran pasillo, es correcto es una escuela de lujo, donde estudian niños afortunados de familias con dinero. El camino es un poco largo y llegamos a la dirección, en unas sillas veo a mis gemelas, las miro y aunque Mariana está muy segura, Alexandra no se ve tan segura, también me parece que Mariana esta algo asustada.
—Buenas tardes niñas ¿Qué sucede?
—Hubo un inconveniente—me dice Mariana
— ¿Eso qué significa?
—El libro de texto de nuestra maestra apareció todo rayado en el recreo y un niño nos acusó, dice que nos vio hacerlo.
— ¿Que niño es ese?
—El mismo que por accidente se mojó con nuestros jugos
—De verdad las vio el, es decir ¿ustedes hicieron eso?
—No lo hicimos, pero él siempre se mete con nosotras, más bien con Alexandra
—Es cierto eso Alexandra
—Me dice tonta y estúpida, retrasada
—Porque dice eso Alexandra
—Porque lo soy y todos los niños se ríen de mi
—Escúchame bien, tú no eres nada de eso
—Señorita Rossi, puede pasar la directora hablara con usted y las niñas
—Muy bien, gracias —entramos y tomo de la mano a las niñas, así les trasmito tranquilidad, no están solas, yo estoy de parte de ellas. Mis años en el orfanato me prepararon para solucionar este enredo, Sor era autoritaria pero justa
Pasamos al interior de la oficina, es muy elegante y en el centro se encuentra una mujer como de 40 años que se ve rígida, así que me presento
—Buenos días soy Fiorella Rossi, cuidadora de las niñas De Luca
—Mucho gusto Señorita,
—Me informa por favor que ha pasado
Con mucho gusto, lamentablemente hoy ha sucedido algo desagradable, a la maestra después del recreo le apareció rayado el libro de texto y un niño señala que vio a las niñas haciéndolo
—Donde esta ese niño
—Ya se ha marchado, él se lo dijo a su maestra en su momento
—Y que pruebas hay de que eso lo hicieron mis niñas, porque están aquí después de su hora de salida del colegio, aunque imagino están aquí desde el recreo
—Por supuesto, para nosotros la disciplina es lo principal, y enseguida llamamos al papa de las niñas pero no ha llegado
—Entiendo, que edad tienen el niño que las acusa
—La misma edad de ellas, es de su mismo salón
— ¿Y la palabra de un niño de 8 años es suficiente prueba, para acusar a mis niñas?
—Entienda que estamos averiguando y esperando al papa de las niñas para aclarar esto
Por supuesto, tengo entendido que es el mismo niño con el que tuvieron el incidente con la bebida, en días pasados
—Pues si es el, es un niño muy disciplinado
— ¿Y mis niñas no son disciplinadas?
—Hemos confrontado muchos incidentes con ellas y otros niños
— ¿Otros niños, o ese niño en especial?
—En su mayoría los incidentes son con este niño
—Y no pudo ser que él las acuse sin tener evidencia contra ella, es decir por venganza
—No lo creo como le digo es un niño muy responsable
—Entonces sin duda algunas ya usted piensa que son mis niñas las responsable
La Directora me mira fijamente, no debería hacer esto delante de las niñas, pero si no es así no sé cuándo se hará y esto hay que aclararlo, también veo a Mariana y Alexandra que me miran fijamente, pero continúo porque quiero llegar al fondo de esto
— ¿Tienen cámara de vigilancia en el salón?
—No—me dice la directora
—Entonces no comprendo cómo le basta la palabra de un niño que ha tenido un problema con mis niñas, y se les acusa sin tener más pruebas.
—Entiéndame
—Yo la entiendo, pero entiéndame usted también, ve algo de lógica en todo esto, pienso que si no hay alguna otra prueba deje ir a mis niñas, y a ellas me han dicho que no lo hicieron y les creo, hasta que la evidencia demuestre lo contrario y le recuerdo que solo tienen 8 años.
— ¿Podría hablar con usted a solas? Niñas esperen afuera por favor
—Está bien—dijeron ambas niñas y salieron y cerraron la puerta
—Cómo se atreve Señorita, usted que no es más que una empleada a menospreciar mi autoridad en el Colegio
—No menosprecio su autoridad, solo le pido más evidencia que mis niñas hicieron eso y de paso preguntarle porque han estado tanto tiempo aquí, cuando es su hora de almuerzo
—Las niñas tienen un historial de indisciplina
—Y alguien se ha ocupado de hablar con ellas y preguntarles si hicieron eso de los que se le acusan
—Se ha llamado al Señor De Luca y se le ha informado de todo, somos un colegio respetable Señorita
En ese momento escucho abrirse la puerta y la secretaria informa que ha llegado el Señor De Luca
— ¿Que sucede Señora Directora?
—Buen día Señor De Luca, le estoy informando a su empleada, sobre lo sucedido hoy con la niñas
— ¿Que hicieron hoy?
— le decía a la señorita que hoy ha sucedido algo desagradable, a la maestra después del recreo le apareció rayado el libro de texto y un niño señala que vio a las niñas haciéndolo
— ¿Cómo es posible? — dice de Lucas ya enfadado
— No hay prueba de eso, solo el niño que dice que las vio, que da la casualidad es el mismo con el que tuvieron el incidente de las bebidas
— ¿Como?
— La directora no tiene más prueba solo la acusación del compañero de clases de las gemelas
— Es cierto eso, Señora Directora
— Por supuesto teníamos que investigar, ante la acusación del niño
— Ellas dicen que no lo hicieron y les creo—les dice Fiorella
— No tiene otras pruebas, un adulto las vio, tienen un video o algo más—pregunta el Señor D Luca
— No señor, solo la acusación del niño
— Del niño de 8 años, ¿está oyendo eso que dice, no le suena ridículo?
A estas alturas ya la Directora tiene la cara roja y nos mira con rabia—este es un colegio de prestigio aquí averiguamos toda indisciplina y había que conversar con las niñas
— Se da cuenta que cada vez que un niño tenga problemas con otros las acusaran de algo y listo, y a causa de eso, las niñas han estado aquí desde el receso y no me las entregaron a la hora de salida
— Por averiguación
— Nos retiramos Directora, espero que para la próxima averigüe bien las cosas—le dice De Luca.