―Es una historia muy triste, que pertenece a mi pasado y de la cual casi no me gusta hablar, porque me da mucha vergüenza, algún día te hablaré de ella ―expresó la esposa del psicólogo, siendo empática― Aunque gracias a mi marido, eso es etapa superada.
―¡Vale! Te aseguró, me encantará escucharla ―expresó Amber caminando con ella hacia una terraza inmensa, bellísima, que se une a un pequeño jardín.
»¡Qué olor tan agradable! ―agregó Amber, sentándose al lado de esta, muy sonriente, el olor a rosas prevalecía.
―Es mi flor favorita, de ahí que mi cuidado es casi exclusivo para ellas, las tengo de todos los colores que se les...