El médico que solicitó Elian llegó, se asomó a la camioneta y le pidió a Christopher que no le dejara caminar para evitar cualquier consecuencia al feto. Ante esto, él la levantó en sus brazos y la trasladó a la ambulancia, para irse con ella, tirando las llaves de su Ferrari a su asistente.
En la ambulancia, ella iba en camilla, mientras Christopher iba a su lado tomándola de las manos y confesándole cuanto la amaba. Al llegar a la clínica, estaban todos esperando por ellos, incluyendo la ginecóloga que la ve a ella.
―Mami ¿Cómo estás? Daniela y ¿Arantza? ¿Cómo están todas? Y ¿tu Génesis? ―preguntó ella, mirando a...