―No, no es eso, Amber ―respondió Christopher, sacudiendo su cabeza de un lado a otro.
»Nunca di la orden que te golpearan ―aseguró él― Tampoco contraté o pagué a estos, para que declararan en tu contra, y muchos menos di la orden que los mataran ―juró él, observándola de frente y manteniendo su fuerte mirada.
―En todo caso, veremos que salen de las averiguaciones. Al menos, se hizo justicia y tu amiguita fue destituida, ahora si se sabrá la verdad de lo que ocurrió realmente ―declaró ella, sin tapujo ni remordimiento alguno.
―Espero, que realmente salga a la luz, la verdad para que te convenzas de una vez por todas,...