Por otra parte, Dylan estaba siendo paciente, no le conviene hacer enojar a Amber. Porque sabe, que por lo más mínimo, ella querrá romper el compromiso y él no está dispuesto a aceptar eso. Así que salió directamente hacia su mansión, en donde lo esperaban sus padres.
Entretanto, en el apartamento de ella, su madre estaba preparando un pastel para celebrar al día siguiente el cumpleaños de su hija, quien hasta ahora nunca había dejado de celebrar su cumpleaños, salvo cuando estuvo en la cárcel.
―¿Lo quieres relleno con arequipe o chocolate? ―consultó su madre.
―¡Je, je, je! ―Sonrió ella― ¿Será que puedes ser hacer una excepción? Y combinarme los...