―¿Ya cenaron? ―preguntó Christopher, preocupado por sus padres.
―No, estamos en eso, decidiendo si bajamos o no ―respondió su padre, Ozzi con una sonrisa, observando a su esposa Maddie, quien estaba a la expectativa de lo que decidieran.
―¡Si, por favor baja, papá! En quince minutos estoy ahí, para que cenemos juntos ―suplicó él.
―¡Genial! Entonces bajaremos y te esperáremos en el restaurante ―respondió su padre.
(***)
A los quince minutos exactos, llegó Christopher, saludó y se sentó en la mesa con ellos, quienes estaban en un rincón apartado del restaurante para que nadie los moleste.
―Vamos a pedir ―anunció Christopher, quien hizo señas a uno de los meseros para...