Asimismo, Joshua volvió a llevar otra cucharilla de helado a la boca de Angie. Él, limpió los labios de ella con uno de sus dedos, el cual se llevó a su propia boca, para lamer muy provocativamente. Angie le quitó de la mano el helado.
―¿Me lo puedes dar directamente desde tu boca? Para saber a qué sabe, mezclado con tu aliento ―preguntó ella, dejando asombrado y anonadado a Joshua.
―¡Si es tu gusto! Lo puedo hacer, pero no quiero problemas con tu papá ― advirtió él, tomando de nueva la cucharilla, llevándola al helado, luego hacia su boca, acercándose después a la boca de ella, para pasarle la porción...