En Isleña
No obstante, Amber decidida a experimentar, para tratar de sacar de su corazón y su mente a Christopher, se dejó besar por Dylan. Ella respondió al beso, aunque fue leve, pues recordó que hace apenas unos días, había estado nuevamente con él, por lo tanto, prefirió separarse y subir al coche.
Al arrancar el coche, entre ellos hubo un gran silencio. Amber iba reflexionando en las consecuencias negativas, que esto pudiera traer a su relación laboral con Dylan. Entretanto, él iba meditando en el triunfo que representó haberla besado y en como lo tomará ella, pues iba muy callada, parecía enojada.
—¡Amber! No sé, si me dejé llevar...