―¡Deja que haga lo que desea! ―Comentó el padre de Christopher, apoyando a su hijo, en la búsqueda de su felicidad― Él, tiene derecho a luchar por lo que es suyo, o por lo que considera suyo. Mientras, ella no se case con otro, este puede cortejarla e insistir en conquistarla.
―El problema es que aquel no es su terreno ―reflexionó su esposa Maddie, preocupada― No sabemos a qué se enfrentará ni de lo que sea capaz Dylan ―comentó ella, con una mirada anhelante y angustiada.
―¡Maddie, por Dios! ¿Cuándo Christopher no ha sabido enfrentar los retos y problemas? ¿Cuándo ha sentido temor a lo nuevo y desconocido? Desde jovencito,...