—¡Lucha Christopher, no te des por vencido! —Aconsejó Maddie a su hijo— ¡Solo quien persevera, vence!
—¡Sí, madre! Pero, con todo el daño que le hice, es muy difícil, que me vuelva a perdonar —replicó él.
»Aunque haré uso, de todo lo que tengo, para ayudarla a castigar a quienes nos separaron —juró él, con determinación.
—¡Tú, siempre, has sido un hombre luchador, perseverante y creyente! ¡Dios, no te desampara! ¡Ya verás! —Agregó su madre, con una sonrisa sincera— ¿Sabes? Si me necesitas aquí estoy, siempre estaré para ti ¡Eres mi orgullo!
—¡Gracias, madre, lo sé! —respondió él, satisfecho del apoyo que siempre su madre le ha brindado— Ahora te...