―Nosotros lo amábamos, lo anhelábamos, en ningún momento lo vimos como un obstáculo o como un hijo no deseado ¡¡Dios!! ¿Por qué? Rocío es la que debió morirse, no mi hijo ―gritó él, volteando con la misma, para agredir a los padres de Angie.
»En parte, ustedes son los culpables, de haber permitido que Rocío sea el monstruo que es. Le han dejado hacer lo que le da la gana ―maldijo Joshua a Rocío, llorando con desesperación y abrazado a sus padres, quienes lo consolaban.
―¡Ya hijo, por favor cálmate! ―suplicaba su madre, llorando con él, al ver a su hijo así.
―Mami ¿Cómo me calmo? Si es un dolor...