Una vez en la Clínica, Christopher y Amber se encontraron a los padres de él y a los suegros de su hermana. Todos estaban muy preocupados. Al parecer, Daniela había comenzado el proceso de parto.
―Según la doctora, la fuente se puede romper en cualquier momento y de forma natural, cuando la madre entra en el proceso de parto ―comentó Maddie, a punto de llorar siendo consolada por su esposo, don Ozzi Morillo, quien la mantenía abrazada a él.
―¡Tranquila, mami Maddie! ―comentó Amber― Daniela y el bebé superarán esto, ten fe ―aseguró esta, mirando de frente a su suegra, quien se soltó de su esposo y le abrazó agradeciendo...