Vanessa
Desde que desperté del coma, mi mente ha sido un torbellino de emociones y pensamientos. Cada recuerdo borroso, cada sueño confuso, se han ido desvelando en mi mente como pequeñas piezas de un rompecabezas que poco a poco se están uniendo.
Pasar por esa experiencia tan cercana a la muerte me ha dejado marcada de por vida. Durante esos largos días en los que mi cuerpo estaba inerte, mi mente estaba consciente. Podía escuchar las voces que venían de afuera y sentir el crujir de las sábanas mientras los médicos me movían de un lado a otro. Uno de los recuerdos más dolorosos fue el miedo constante de perder...