Siento el flash de una cámara y volteo sonriendo hacia la luz. Era Jerry, quien estaba muy emocionado.
—Si vieras tu cara, hermano, te ves precioso —dice sonriéndome.
—Eres un alma perdida, Jerry.
—Estoy hablando en serio.
No le presto más atención y me entretengo con mi pequeña hija. Estoy feliz de tenerla y pensar que había montado todo un espectáculo. Todavía lo recuerdo como si fuera hoy.
Flashback
La vi irse dejándome la maldita hoja en la mano. Estuve paralizado por unos minutos, pero luego mi cuerpo se activó. Salí corriendo en su búsqueda, pero cuando llegué a la calle, había un alboroto increíble. Uno de mis empleados, que...