Ricardo:
Habíamos tenido unos días maravillosos a pesar de toda la tormenta de estos últimos meses, ya hace un mes que Vanessa había despertado del coma y se encontraba bastante encantada con nuestra hija y con su rol de madre era una alegría para mí verla tan feliz y tan emocionada.
No había querido hacer el comentario de la visita de su madre, sabia perfectamente que la señora no volvería y que se olvidaría que tenía hija es por esto que había obviado su presencia en la clínica.
Mi amor por esa mujer crecía y crecía diariamente, jamás en la vida había sido tan feliz, tanto así que me daba...