— Que acabas de decir — repliqué con toda admiración al escuchar salir aquellas palabras de la boca de Dominieck.
— Lo que has escuchado Emma, por favor quédate te lo pido — aquel por un momento tomo una actitud algo vergonzosa, de modo que involuntariamente para aquel instante terminó apartando sus ojos de mi como si se encontrase negado a aceptar sus propias emociones y replicó — digo, no sería justo que desaparecieses tan repentinamente, todos te extrañarían demasiado y no sería algo ecuánime que ya que has hecho tales estragos en nuestras vidas te esfumases, así como si nada luego de que te hemos tomado tanto cariño.
Podría...