La sorpresa y la emoción no tardaron en hacerse notar en mi rostro aun a pesar de que por un momento había olvidado que le buscaba.
— El relicario, pero como.
— Hace un momento mientras conversábamos con Dominieck lo vi en un rincón, imagine que era tuyo pues tiene tu aroma aunque me sorprende que de él salga con tanta fuerza el olor de Linsey y Eliot.
Con toda la pasividad del mundo lo tome en mis manos, con la mente tomada de recuerdos e ideas lo contemple serena y completamente tranquila.
Con la yema de mis dedos frote la cara posterior del relicario y abriéndolo casi en el...