Ante la curiosidad aquel no pudo evitar acerca su rostro aún más hasta el carrito eh increpo mientras mantenía un leve aire de desconfianza alojado en sí.
— ¿Qué llevas hay Emma?
— Pensé que tendrías hambre así que aquí estoy, te traje algo de comer aunque estimo que pueda ser muy poca cosa para ti, no tiene veneno si acaso es lo que te preocupa, todos hemos comido de ello también.
— Y que paso con todo eso que dijiste, no se suponía que no me querías cerca pero sin embargo aquí estás.
Le mire con ojos vidriosos, mi voz se volvió quebradiza mientras la seriedad tomaba posesión de...