(Desde la perspectiva de Dominieck)
Por un rato Emma y yo nos quedamos sumergidos en medio del dolor y la desesperación, que aquello nos ocasiono, la sensación que anido tan fuertemente en nuestras almas era reverendamente incomoda, literalmente sentía el alma vacía, hueca y desconectada del mundo.
Allí perdidos sumergidos entre aquella recamara una vez guie nuestros cuerpos hasta la pared que se encontraba a nuestras espaldas ya que ella se encontraba dispuesta en medio de mis piernas la deje fluir, en tanto así yacía aquella cómodamente usándome a mí como su almohada personal una vez me deshice de nuestras mochilas se sumergió aun más en aquella locura que la...