Los meses transcurrieron con normalidad para Isabella, quien estaba llena de alegría mientras su vientre crecía día a día. La emoción de convertirse en madre la hacía sentirse como un auténtico barril de felicidad. En este preciso momento, Isabella estaba teniendo una conversación animada con su madre, compartiendo momentos especiales y anécdotas mientras su pequeña hermana, Iris, jugaba de manera juguetona con su abultado vientre. La atmósfera estaba llena de risas y amor, creando un cálido y acogedor ambiente familiar.
— ¿Y bien? — Pregunta Gael mientras se acerca y deposita un beso en la mejilla de Isabella. — ¿Cuál es el sexo de mi sobrino?
— Son sobrinos. —...