Nikolai estaba profundamente molesto debido a que la boda se había pospuesto durante varias semanas, lo cual no encajaba en sus planes. Sin embargo, estaba decidido a aprovechar esta situación a su favor.
Por suerte, Gael, quien había sido un obstáculo para él, ya había abandonado Italia y había logrado dejar a Mijaíl en una posición vulnerable ante sus aliados, pintándolo como un cobarde.
— No estoy seguro de seguir con esto — afirmó Jair.
—No seas insensato. Debes casarte con Giada, ¿o acaso deseas que tu padre te quite todo? —Nikolai centró su mirada en Jair— Tú sabes que eres como un hermano para mí, y siempre deseo lo...