Al otro día Mia se levantó encontrándose con un rico desayuno que Logan le había preparado, era habitual que lo hiciera cuando se quedaba en su casa a si que ya no le pareció tan extraño ese comportamiento, como fuera siempre era un deleite probar su rico sazón. Hotman le encantaba hacerle ese tipo de cosas, así era como le demostraban lo mucho que la quería, con ese simple detalle le decía que para el era más que simple sexo. Ella lo comprendió y no sabia como sentirse al respecto.
—Copito... —Logan musito cerca de su oído, tratando de despertarla, era momento de que ella pudiera comer algo de todo...