El azabache se acerco a la mesa donde se encontraba Mia, la música era ruidosa por lo que tuvo que sentarse muy cerca de ella.
-Logan Hotman. -El azabache le extendió su mano como saludo, Mia seguía viendo hacia enfrente, observando como su novio platicaba con Tara hasta que vio una mano frente a su cara y fue así que reacciono.
-Disculpa. -Mia reacciono tomando la mano del chico, se puso un poco nerviosa al recordar lo atractivo que le había parecido, y ahora que lo veía más de cerca lo pudo asegurar-. Me llamo...
-Mia Cohen. -Respondió Logan con una gran sonrisa. La castaña se quedó perpleja. ¿Sabía quién era ella?
-¿Cómo?... ¿Me conoces?
-Logan es forotografo, así que le toma foto a cualquier cosa. -Tara se acerco a ellos, junto a Bruno y los chicos. A excepción de Samuel quien seguía dormido en alguna silla de la esquina. La azabache había pedido trasporte, no podía dejarlo ahí.
-Además de que Tara me dijo quien eras. -Soltó una sonrisa socarrona, mientras abrazaba a su novia por la cintura.
Bruno jaló suavemente a si novia para que se pusiera de pie y el se sentara en ese mismo lugar y luego hacer que ella se sentara en sus pies, todo mientras Logan los miraba curiosos, y el castaño lo miraba serio. Ni siquiera sabía por qué no le caía bien, simplemente no lo hacía. Mia sonrió ante su gesto, Bruno no era muy cariñoso y que hiciera eso le gusto.
-Bueno ya que todos sabemos quienes somos deberíamos de ver la presentación de Lucas. -Propuso Max sentado junto a Tara. El amigo faltante, estaba en camerinos, preparándose para debutar como DJ. Lucas era la razón por la que Tara había reunido a todos los amigos de la universidad.
Esa idea no fue del agrado de Bruno, pero no tenía de que preocuparse, Tara había hablado con Brad y Max sobre la nueva vida de Dallas, no era más el chico de antes y no querían que Mia se diera cuenta de la verdad.
Los presentes alzaron sus copas antes de poner atención al escenario, donde Lucas se estaba presentado. Tara tomó a su novio de la mano para bailar en la pista, era un baile candente, donde la azabache no perdía la oportunidad de restregar su cuerpo contra el de Logan. Mia miró desde su lugar como la pareja se movía plenamente, disfrutando del momento, libres... Era grato verlos, y le gustaba, aunque ella no se viera haciendo eso con Bruno. Lo miró de soslayo mientras esté platicaba con Brad.
La atmósfera se cargó de una tensión palpable cuando los ojos inquisitivos de Logan atraparon a Mia como un imán. Ella sintió la mirada intensa sobre su figura y, como respuesta, levantó su rostro para encontrarse con los ojos azabaches de Logan. La conexión entre ellos era eléctrica, un juego silencioso de seducción que iba más allá de las palabras.
Logan, con osadía y provocación, tocaba a su novia con la intención de seducirla, creando una escena que dejaba a Mia pasmada. Cada acción, cada mirada, parecía formar parte de un ballet de deseo que los envolvía en una burbuja de intimidad.
Mia, sintiendo la creciente excitación, apretó ligeramente las piernas mientras un cosquilleo empezaba a surgir en esa zona. La tensión sexual entre ellos era palpable, y cada gesto, cada mirada, aumentaba la conexión ardiente que compartían.
En ese momento, Mia se encontraba entre la sorpresa y la anticipación, atrapada en la magia de ese instante. La seducción de Logan la envolvía como una corriente eléctrica, despertando sensaciones que solo intensificaban la pasión compartida entre ambos. Este juego provocativo entre Logan y Mia dejaba claro que su relación era una mezcla de complicidad y deseo, donde la intimidad era una danza apasionada que los mantenía unidos en un mundo propio.
¿Qué le estaba pasando? En su vida hubiera tomado algo como eso, como un insentivo a la lujuria, pero en ese momento lo estaba dudando.
La sonrisa pícara en el rostro de Logan reveló que estaba consciente de su impacto en Mia. No podía evitar preguntarse qué era lo que había atraído de ella: ¿su timidez, esa apariencia inocente que sugería que no rompería un plato? La imaginación de Logan se disparó, visualizando cómo sería tener a Mia debajo de él.
Mientras mantenía la provocadora mirada sobre Mia, Logan continuó con sus juegos de seducción. Su sonrisa era un cómplice silencioso de los pensamientos traviesos que cruzaban su mente. La conexión entre ellos crecía en esa danza de miradas y gestos atrevidos, creando un espacio íntimo donde la tensión y la anticipación eran palpables.
Tara, aguda y consciente, captó la mirada de Logan hacia la novia de su amigo. La chispa de la curiosidad y la imaginación se encendió en su mente, dando paso a una idea intrigante. Sin perder tiempo, decidió actuar. Después de una breve charla, la modelo llamó a Bruno para una conversación privada, creando una oportunidad para explorar nuevas dinámicas.
Max y Brad, entusiasmados por la compañía de unas chicas atractivas, se dirigieron a la pista de baile, dejando a Mia y Logan nuevamente solos en la mesa. El ambiente estaba cargado de una energía diferente, una tensión sutil entre ellos. Tara había plantado la semilla de la curiosidad, y ahora, con la ausencia de los otros, la conexión entre Mia y Logan adquiría una nueva dimensión.
Los dos quedaron frente a frente, envueltos en una atmósfera cargada de anticipación. La conversación fluyó entre risas y miradas cómplices, explorando los límites de la conexión que compartían. En esa mesa vacía, el juego de seducción se volvía más intenso, y las palabras no dichas resonaban entre ellos, creando una tensión que los invitaba a descubrir qué más podía surgir en ese momento único.
-¿Otra copa? -El azabache le ofreció apenas vio como se tomaba el último trago en su copa. Mia soltó una expresión de asombro ante la atención de Logan y negó apenada. No quería que sintiera que lo estaba despreciando.
-Yo solo soy de una. -Sonrio para apaciguar el momento-. Ya sabes, no lo se controlar. -Logan alzó una ceja curioso.
-¿Eres de las que se sube a la mesa a bailar o de las que se cae a la piscina sin querer?. -Mia miró hacia él lugar donde aún se encontraba Samuel, ya se veía un poco más recuperado.
-Soy un poco de ambas. -Se encogió de hombros diciendo la verdad, podía recordar su última borrachera, había sido en la universidad, exactamente cuando se graduó y agradeció que en ese entonces las redes sociales no existieran por que seguramente se hubiera hecho viral. De solo recordarlo sentía vergüenza. Logan río, de verdad río con gracia y Mia se quedó de nuevo observándolo. ¿En qué estaba pensando?
.
.
.
-¿Hablaste con Logan sobre guardar mi secreto? -Tara y Bruno estaban en la barra del club, un lugar donde perfectamente podían ver hacia la mesa donde sus novios se encontraban.
-No lo hice, pero el sabe que no debe decirlo. -Bruno bufo y tomo de su copa.
-Si claro. -Tu novio de odia.
-Pero le gusta ella. -Tara señaló detrás de él y el castaño se giró un poco para apreciar como su novia estaba riendo com el idiota de Logan-. Y al parecer ella le gusta el.
-¿Qué dices? Mia sólo está siendo amable, no la conoces. -Dijo con un tono enojado.
-No lo entiendes, eso es perfecto. -Tara se lamio los labios y miró seductoramente a Bruno.
-¿A qué te refieres? -Ahora la curiosidad de Bruno había surgido y más al saber que Tara se notaba entusiasta-. Oh, ¿Quieres que ellos?
-Aja. -La azabache sonrió, Bruno se quedó pasmado pensando en lo que había descubierto que su amiga quería y lo sopeso por unos minutos incalculables. ¿Eso sería una buena idea? Tara se cruzó de piernas esperando que su amigo le diera luz verde para empezar actuar. Esperaba que aceptara si no tendría que pensar en otra manera de hacer que su diversión no se viera opacada.
"Distrae un poco más a Dallas, Mia esta a punto de caer" Tara miró su celular soltando una sonrisa, luego lo volvió a guardar mie tras Bruno la observaba detenidamente.
—¿Entonces que piensas? —Trató de persuadirlo, no entendía por qué estaba tan renuente sobre la idea, era divertido. ¿No era eso lo que quería? Salir de la rutina, que Mia fuera diferente, tal vez esa era su oportunidad.
—Mira, se escucha bien la idea, pero... No creo que Mia acepte, ella se va a negar rotundamente. —Tara desvió la mirada hacia la copa que sostenía, y luego lo miró inocente.
—¿Qué tanta confianza le tienes?...
—Una absoluta, ella jamás me engañaria. —dijo casi seguro, y era casi, por que muy en el fondo no le gustaba para nada que Logan estuviera con ella a solas. Era por eso que cada cinco segundos volteaba a ver cómo estaba y un deje de inseguridad se alejo en el cuando miró a Mia muy a gusto con el idiota de Hotman.
—Bueno entonces no tendrás problemas con la idea que te plantee, será algo divertido. —Tara acaricio el brazo del castaño, mientras su tono de voz se suavizada, estaba tratando de convencerlo con un poco de sus encatantos—. ¿Hace cuanto no la pasamos bien? —Se acercó más a él, susurrandole casi al oído. Bruno sintió como todos sus nervios despertaron ante el contacto, Tara era buena para hacer que la desearan y tenía que admitir que estaba funcionando con el.
—¿Y Mia y Logan? —Harán lo mismo, solo un juego, algo para pasar el rato, cuando nos aburrurramos, cada uno regresara donde le corresponde.
—¿Segura? —Tenía que estar bien seguro de hacerlo.
—Tu mismo lo dijiste, Mia te ama con locura y perdona todo, aceptara, además es Logan,
el solo le importa divertirse sin compromiso, solo la pasaremos bien. —Tara acaricio la pierna del castaño, un suave movimiento hasta que poco a poco fue subiendo—. Ambos sabemos que te mueres por estar de nuevo conmigo, imagina hacerlo sin esconderte. —Su mano hizo un movimiento certero tomando entre ellas, el miembro semi flácido de Bruno por arriba de la ropa. Este se paralizó, estaba más que decidió lo que quería.
.
.
.
—Dime que haces cuando no estas diseñando casas y dar entrevistas de como ser una mujer exitosa. —Mia río y negó, Logan la estaba tratando como si fuera una deida, no sabía si están siendo amable o si en verdad pensaba eso de ella.
—Yo hago lo que todos... —Sus palabras se quedaron en el aire cuando miró a su novio a Tara en el escenario, bailado igual que como lo hacía con Logan. No supo que realmente sentir, ella era amiga de Bruno y el azabache era el novio de su amiga, no creía que pudieran hacer nada malo en frente de ellos. ¿O si?
Logan río al ver la reacción de la rubia y negó, Mia era realmente adorable, siempre tan tímida, era una mujer pudiente, sin embargo lo más encantador de ella era esa parte de su forma de ser que le había atraído.
—¿Quieres bailar? —Logan alzó su mano. Mia negó al instante.
—Yo no bailo. —dijo seria.
—Por favor, todo mundo baila. Además, ¿vas a permitir que se burlen así en nuestra cara? —Mia miró miró Bruno y a Tara. Ambos miraban a su dirección y efectivamente, se reina de ellos. Cohen tomó la mano de Logan, no iba a permitir que se burlaran de ella, no sabía si era eso o era que la segunda copa de alcohol que le había hecho tomar el azabache estaba haciendo efecto.
Se pusieron de pie y se acercaron a la pista de baile, donde los aludidos los esperaban impacientes.
—Al fin se unen a la fiesta. —Tara exclamó mientras seguía bailando de forma sensual a lado de Bruno. Mia se quedó observando cada movimiento, no sabía por dónde empezar, nunca había tenido la necesidad de bailar de una forma como esa.
Estuvo a punto de darse por vencida cuando de pronto sintió las fuertes manos de Logan tomarla por la cintura, Mia se descolocó por completo, la cercanía fue algo sorpresivo. El azabache la pego a su cuerpo y sonrió al ver sus hermosos ojos azules, mirándolo con incertidumbre. Cohen era como una pequeña niña inexperta, y el sería quien la enseñara hacer las cosas por primera vez.
—Solo déjate llevar. —Susurro sobre su oído. Mia miró a su costado, por unos segundos se olvidó de Bruno, pero al parecer el se había olvidado por completo de su novia, tal vez fueron las copas de más, el ambiente caliente o simplemente estaba sacando a relucir su verdadero yo.
—Bruno...
—Olvidate de ellos. —Logan atrajo su atención colocando uno de sus dedos sobre su barbilla—. Diviértete.
Mia sonrió tenuemente. Estaba bien, se dejaría llevar solo un poco. Logan empezó a moverse de forma pausada, la canción en ese momento era un poco más suave y erotica, perfecta para lo que quería hacer el azabache. Los movimiento empezaron a fluir, sus manos venía e iban al copas de la música, Mia parecía soltarse con cada paso. Ambos cuerpos rozandose de forma deliberante, el fuerte aroma varonil de su acompañante la empezaron a hipnotizar junto al par de ojos negros chispeantes que la miraban como si quisieran comérsela, era algo extraño, jamás se había sentido así, el alcohol era el causante estaba más que segura, por que en sus cinco sentidos no creía que fuera capaz de actuar como lo hacía, y lo peor de todo es que le gustaba, le gustaba como se sentía y como Logan la estaba haciendo sentir, tan segura con ella misma, con su cuerpo, sin importar la gente a su alrededor.
Logan acuno entre sus manos el rostro de Cohen y lo levantó ligeramente, acercándose un poco más a ella, haciendo que el ligero cosquilleo de su aliento chocará con su nariz y como si un poco de cordura apareciera de la nada, Mia se alejó recordadon donde y con quien estaba.