Su cabeza estaba enmarañada con tanta idea, Tara, Logan y Bruno parecía discutir las reglas, Mia solo estaba callada escuchando sin que su mente asimilara aún lo que estaba pasando. Todo era nuevo para ella, ¿Cómo lo haría? ¿Y donde? Miró a Logan de reojo, el era un hombre dulce, bastante simpático y muy atractivo, pero de eso a acostarse con el. Un escalofríos la ataco.
—Al menos el tiene algo que me gusta. —Dijo en voz alta haciendo que todos los aludidos la miraran extraños. Sus mejillas se tiñeron de rojo al ver lo que había hecho, hablar mientras pensaba era una de sus mayores defectos, ¿Ahora que decía?...