Adolfo
Regrese a la mesa con la botella de vino en la mano y con la mirada de Guillermo puesta en ella. Sentía en el alma que mi amigo no pudiera disfrutarla, pero eran indicaciones médicas y debíamos seguir al pie de la letra todo para que su recuperación no tuviera contratiempos.
Cerca de las once de la noche decidimos irnos a dormir, al día siguiente era fin de semana y estaríamos un poco ocupados con las prácticas. Ya que mi familia no estaba en la ciudad me quedaría en la universidad para aprovechar el tiempo al máximo con el equipo.
Ayude a Guillermo a subir las escaleras para que...