Si un día quieren envenenarme como a Blanca nieves, en lugar de manzanas regálenme helado de vainilla, pasas y almendras, seguro caigo por glotona.
El domingo paso sin novedad, solo Aracely estaba muy estresada por el acceso del resto de los chicos. Algunos acudían con mucha amabilidad a solicitar informes y otros llegaban como si fueron los dioses del olimpo, haciendo que sacara su lado perverso para ubicarlos desde el primer día.
Llevaba algunos años tratando a jóvenes descerebrados que se creían la máxima potencia, pero ella tenía el temple para proceder que lo pensara dos veces antes de volverse a mostrar de esa manera delante.
Flashback
Hace tres años...