Valentina había llegado días antes a la universidad para poder acoplarse a su nueva vida, le dio tiempo de desempacar su equipaje y de anotar en su lista las cosas que le hacían falta.
Era una chica que le gustaba anticiparse a lo que necesitara, el lunes iniciaban las clases y no consideraba pasar el domingo afuera de su dormitorio.
Este era el día asignado para el arribo de todas las personas que contaban con una residencia en la universidad, el campus se volvía una locura con tantas personas merodeando por todos lados.
Los de nuevo ingreso sufrían las famosas novatadas a quien se dejara, en definitiva, sería un verdadero...