Aracely
En lo que mi padre se encaminaba a su oficina, llamo al área de recursos humanos para notificar la salida de Marina. Caminamos en silencio detrás de él haciendo el mínimo de los ruidos, solo rogaba que Silvia apareciera con mi encargo porque ya no aguantaba el hambre y mi mal humor seguía en aumento, si atravesaba esa puerta sin probar nada, les aseguro que no saldría nada bueno.
Gracias a Dios esa oficina se encontraba insonorizada. Cuando la puerta se cerró el primero en disparar fue Adolfo, su molestia por no conseguir la información de Valentina era visible sumado al hecho que esa chica quiso usarlo como escudo...